Querida Presidente Ladronee
Estoy escribiéndolo ahora para decirte sobre mis problemas en tu gobierno. Especificadamente, quiero decirte sobre mis problemas con mantenido un ambiente limpia en tu Congreso. Hace dos años que me nombras el líder del Congreso Sudamericana, y todavía tenemos los miembros del Congreso quienes quieren traer whisky y disparos a trabajo. ¡Que lastima! Es muy peligroso que los hombres del Gobierno, los lideres de Sudamérica, todavía se porten como los muchachos crecidos sin padres. Sin embargo, este problema puede resolver con una poca disciplina y muchas consecuencias fuertes. Mi problema más importante que ese es la falta de progreso en nuestro congreso. Después del principio de la formación de este Congreso, esperamos que haya muchos cambios en la manera de hacer negocios. Hemos visto cambios; Sin embargo, los cambios no pueden cambiar la situación. En vez de las fiestas en viernes, tenemos “renuncios” en viernes. En vez de la noche de “Carnaval”, tenemos la noche de “desarrollo de Río de Jaenero”. En vez de “dos equis martes”, tenemos “Corona martes” (no es mi idea; no tomo cervezas de los estados unidos). Todo de eso es una gran lastima, porque es el tiempo pasó sin progreso; es el dinero de la gente sin razón. En fin, nuestra inhabilidad de trabajar eficientemente crea una imagen sucia para todo el mundo para ver.
Si yo fueras, no podrías fijar este problema; por eso me nombraste. Sin embargo, no soy un genio; tienes que ayudarme. Para ayudar, puedes darme cinco millón de euros, comprarme una casa más grande que tuya, y permitirme casar con tu hija hermosa (¡Que hermosa!)
Besos,
Jorge